Mudarse a Costa Rica es una de las mejores decisiones que toman muchos expatriados, pero los primeros meses traen sorpresas que ningún folleto menciona. Ninguna es un impedimento. Conocerlas de antemano solo le ayuda a reír en lugar de estresarse. Aquí hay 11 cosas que toman desprevenidos a los recién llegados.
1. Las direcciones no tienen números de calle
Las indicaciones se dan por puntos de referencia. Puede que le digan que una casa está 200 metros al norte de un árbol viejo o de una tienda conocida. Al principio parece caótico y luego, curiosamente, resulta lógico una vez que aprende su barrio.

2. Pura vida es un ritmo, no solo una frase
Pura vida significa vida pura, y le da forma a todo. La gente es relajada, tranquila y cálida. Las citas y las reparaciones marchan a su propio reloj, y pelear contra eso solo le sube la presión.
3. Hay dos estaciones, no cuatro
En Guanacaste tiene una estación seca y una estación verde (lluviosa) en lugar de primavera, verano, otoño e invierno. La estación verde trae aguaceros por la tarde y colinas frondosas, y luego despeja. No hay nada que temer una vez que tiene una sombrilla.
4. Hace calor de verdad
Guanacaste es una de las regiones más cálidas y soleadas del país. Las casas diseñadas para la sombra, las brisas y las piscinas, como las que están cerca de Curubande, hacen del calor un placer en lugar de un problema.
5. La banca requiere paciencia
Abrir cuentas y mover dinero implica más papeleo y filas de las que está acostumbrado. Una vez configurado, funciona bien, pero el proceso inicial recompensa una actitud calmada y preparada.
6. La burocracia avanza despacio
La residencia, los permisos y las diligencias oficiales toman tiempo. Los locales lo incorporan a su día. Lo bueno es que, una vez resueltas las cosas, tienden a quedar resueltas.
7. Manejar es una aventura
Espere huecos, cruces de ríos en los caminos rurales y conductores locales seguros de sí mismos. Vale la pena un vehículo confiable con buena altura, y manejar hasta la playa se vuelve algo natural.

8. La fauna llega hasta usted
Los monos congo como despertador, las lagartijas en la pared y las aves coloridas a la hora del desayuno son normales. La mayoría de las criaturas son inofensivas y encantadoras, aunque aprende a sacudir sus zapatos.
9. La comida fresca es una forma de vida
Los mercados de agricultores, los puestos de fruta a la orilla del camino y los productos de temporada reemplazan a los grandes supermercados para muchos expatriados. Comer fresco y local es más barato y simplemente sabe mejor.
10. La salud es más fácil de lo esperado
Entre la Caja pública y las clínicas privadas económicas, la atención de calidad está cerca y es accesible. A los recién llegados a menudo les sorprende lo cercanos y accesibles que son los médicos.
11. La comunidad se forma rápido
Entre los vecinos, los grupos de expatriados y los eventos locales, la gente construye una vida social con rapidez. En una comunidad cerrada, ese sentido de pertenencia llega aún más rápido. Puede explorar ese estilo de vida con nuestra herramienta Construya su Casa.
¿Cómo me adapto sin estresarme?
Llegue con paciencia, aprenda un poco de español y apóyese en sus vecinos. Tome las sorpresas como parte de la aventura y no como obstáculos. En pocos meses, las cosas que parecían extrañas se vuelven las que más ama de vivir aquí.
